Documentamos nuestro proceso mediante un registro audio-visual de cada captura en campo. Esta trazabilidad vincula el origen visual con el resultado sonoro, constituyendo la base investigativa y verificable de nuestro proyecto en cada paso del proceso creativo.
Nuestra biblioteca se organiza mediante una matriz de análisis en tres niveles: campo, técnico y profundo. Este sistema evalúa el potencial musical de cada registro, vinculando variables acústicas y compositivas bajo criterios metodológicamente organizados.
Realizamos un estudio sistemático de obras de referencia mediante una matriz de análisis de referentes. En este proceso, desglosamos estructuras formales y el uso funcional de texturas sonoras, estableciendo la base narrativa necesaria para integrar nuestros registros con cohesión y propósito musical.»